Reflexiones sobre la distribución de analgesia en Norteamérica

Hace dos años escribí el articulo La crisis mexicana de analgesia donde depuré el problema que era conseguir analgesia para mi abuela enferma y incidí sobre la pobre disponibilidad de cuidados paliativos y alivio del dolor en México.

Ahora, Estados Unidos experimenta una epidemia de muertes por sobredosis de fentanilo traficado probablemente desde México para sustituirlo por otras drogas o cortar heroina. El fentanilo es una droga a la que guardo un lugar especial ya que he sido sometido a maniobras de resucitación cardiopulmonar en dos ocasiones cuando se me administra este analgésico durante procedimientos quirúrgicos. La he administrado algunas veces a pacientes bajo mi atención en procedimientos anéstesicos. Soy testigo de su peligrosidad, toxicidad y utilidad médica.

Soy también testigo de como ocurren cotidianamente muertes que no reciben analgesia adecuada, con sufrimiento y dolor.

México no es un país de grandes consumidores de drogas, tanto que aún no conozco a un adicto a los opioides. Pero si es un país de grandes traumatismos, de abundantes procedimientos ortopédicos, enfermedades crónicas y de ancianos.

En Denver, una chica de 24 años pasa por un procedimiento de extracción dental. Su dentista cree que es buena idea recetar un analgesico opioide fuerte.

Un jóven de Ohio de 16 años cree que es buen idea inyectarse heroina o fentanilo, en lugar de beber un six pack con sus amigos o hacer cualquier otra cosa. Muere por sobredosis.

En Michoacán, una anciana sufre una fractura de cadera. No se le administra una analgesia temprana y adecuada para su rehabilitación temprana por lo que súfre un tromboembolismo que termina con su vida.

¿Que es lo que duele tanto a Estados Unidos? ¿La guerra? ¿El terrorismo? ¿Su odio racial? ¿La extrema riqueza y la extrema pobreza? Agradezco su enorme participación en la inteligencia y guerra contranarcóticos. ¿Pero que tal si recetan algunos opioides menos y los mandan a los abuelitos de Veracruz o Guerrero? Quizás asi tengan menos sobredosis… O la gente puede salir a la calle y encontrar fentanilo baratisimo de México o China. Ojala el fentanilo fuera ideal para uso cotidiano, pero no lo es.

Campos llenos de flor de amapola en el centro de México no serán suficientes para saciar el vacio opioide americano.

Ahora, vuelvo a los problemas nacionales. La industria americana del Cannabis ha crecido espectacularmente. Han desarrollado unas naves increíbles y se gastan buen porcentaje de la producción de electricidad de los Estados Unidos para plantar mariguana bajo techo. Aquí en México tan bien que crece, mas ecologico sin tanto diodo émisor de luz o lamparas de gases. Agua y sol en abundancia y a peso mexicano.

Decadas de dependencia del mercado Estado Unidense de cannabis serán proveídas por producción local. Aquí el crímen hará mas secuestros, mas robos y mas desmadre para sustituir las ganancias perdidas. Pero que desperdicio que México cuente con hectáreas de cañamo alto en cannabidiol que ni harán provecho en Estados Unidos ni aqui.

Les doy un boceto de mi tésis que nunca escribiré llamada “Expropiación de la industria mexicana del cannabis por el Instituto Mexicano del Seguro Social”. Aún no lancen sus jitomates. Este sueño se basa en la inocente idea que el IMSS toma una oportunidad única en la historia que consiste en: Regular el uso de cannabis medicinal, comprar mariguana a precio de lechuga, realizar una fina extracción del CBD, ofrecer CBD en protocolos de investigación e incluirlo en la farmacia del seguro social. De esta manera salvarían millones de ojos, riñones y crisis convulsivas a lo largo y ancho de nuestra nación. Tendríamos una respuesta innovadora a nuestra epidemia de diabetes, epilepsia y dolor crónico.

En la segunda mitad del año se cosecha el cannabis en territorio mexicano. ¿A donde va a parar y que bien hará?


Two years ago I wrote the article The mexican analgesia crisis where I explained the problem that was to obtain analgesics for my sick grandmother. I also made some highlights into the scarcity of paliative care and pain relief in Mexico.

Now, United States experiences a crisis of fentanil overdoses trafficked most probably from Mexico to cut heroin or pass it as other drugs. Fentanyl is a drug for which I save a special place because I´ve been reanimated twice after being administered this analgesic while on surgery. I’ve administered it a few times to patients under my care in anesthetic procedures. I testify its toxicity, dangers and therapeutical use.

I also testify how everyday people die without good analgesia or paliative care.

Mexico is not a country of drug consumers. I still don’t know a local heroin user. But it’s a country of big traumatisms, broken ribs, cronic disease and elderly.

In Denver, a 45 year old female goes through a dental extraction. Her dentist believes it’s a good idea to prescribe a strong opioid analgesic.

In Ohio a 16 year old boy assumes as a cool idea to self administer heroin or fentanyl instead of drinking a six pack with his friends or doing any other thing. He dies secondary to overdosing.

In Michoacán, an old woman suffers a hip fracture. She doesn’t receives early and adequate pain treatment for her early rehabilitation, so she suffers a tromboembolism that ends her life.

What is it that hurts America so much? Is it war? Is it terrorism? Racial hatred? Extreme poverty and wealth? I really thank you for the counternarcotics intelligence and war but what about if you give a few less opioid prescriptions and send them to grannies in Veracruz and Guerrero? Maybe this way you’ll have less opioid overdoses. Or people can go to the streeets, find super cheap fentanyl from México or China. It would be great if fentanyl profile was good for everyday use, but it’s not.

Fields full of puppy flower in Mexico’s hearth will not suffice to satisfy American endorphins void.

Now, back to national issues. The american cannabis industry has grown spectaculary. They’ve developed some amazing ships and enterprises and spend a good amount of the national electricity production of the USA for growing weed indoors. Here in Mexico it grows so well. Sustaintability is easier when you don’t use light emitting diodes or gas lamps. Water and sun in abundance and at mexican peso rate.

Decades of dependence from the American cannabis market are now going to be supplied by local production. Here the crime will do more kidnaps, more assaults and chaos to make for the lost income. But what a waste that Mexico has acres of hemp high in cannabidiol and neither Mexico or USA will make a profit of it.

I present you the tesis I’ll never write called “Expropriation of the Mexican cannabis industry by the Mexican Institute of Social Security”. Don’t throw your tomatoes yet. This dream is based on the innocent idea that this institute takes the once in a century opportunity to regulate the cannabis for medical use, get a good supply of hemp at lettuce price, carry on a fine extraction of CBD and offer cannabidiol (CBD) on research protocols and the national healthcare pharmacy. This way we could save thousands of eyes, kidneys, and seizures all over our country. There would be an innovative response to our diabetes, epilepsy and chronic pain epidemic.

In the second half of the year cannabis is harvested. Where will it end and what good will it serve?