Por una terapia con “M” de México y con “L” de legal

Publicado originalmente

El trastorno por estrés postraumático[i] (TEPT) es una dolencia mental que afecta a una población especifica[ii] de mexicanos: una regulación adecuada y una reforma a las leyes vigentes permitiría que la terapia asistida con psiquedélicos sea una alternativa para las personas que ven afectadas sus vidas por el TEPT.

¿Qué son los psiquedélicos?

Los psiquedélicos son una categoría dentro de las  sustancias psicoactivas que poseen propiedades de alteración profunda de la percepción y la conciencia. “Hay todavía una considerable confusión con respecto a los perfiles de los efectos mentales de los diferentes compuestos, de tal forma que términos o expresiones como: psicodisléptico, psicodélico, visionario, psicotomimético, conciencia alterada, alucinógeno, enteógeno, narcótico y estupefaciente, entre otros, son usados sin un consenso realmente establecido e incluso, indistintamente.”[iii] El desarrollo histórico de algunas de estas sustancias tiene su génesis en la terapia psiquiátrica y psicoanalítica de mediados del siglo pasado, conocidas como terapia psiquedélica; encontramos dentro de sus principales impulsores a Albert Hofmann,[iv] Stanislav Grof,[v] Sasha Shulguin,[vi] y entre sus estudiosos en América Latina: destaca el trabajo pionero de Alberto Tallaferro[vii] en Argentina y, más tarde, José Luis Díaz en México. Dichas sustancias poseen un potencial terapéutico y de seguridad,[viii] delimitado por lo cual con ellas fueron tratados ex agentes de agencias gubernamentales,[ix] veteranos de guerra, víctimas de violación, esquizofrénicos, autistas, entre otros. Sin embargo su uso fue prohibido en 1966 y se suspendió su aprovechamiento en la terapéutica psiquiátrica y psicoanalítica en la unión americana y de manera casi global. [x]

Psiquedélicos y terapéutica asistida

Dentro de este amplio espectro de sustancias se consideran el LSD (ácido lisérgico), MDMA, MDA, psilocibina y plilocina (presente en algunos  hongos psicoactivos) y la mezcalina (presente en el peyote), la Salvinorina (presente en la Salvia Divinorum), y el DMT (presente en la ayahuasca), entre otras sustancias como la Ibogaína presente en la Iboga o el THC presente en las flores de cannabis. Aunque para esta propuesta solo retomaré al LSD y la MDMA, porque son las sustancias que cuentan con un mayor grado de investigación y certidumbre en su aprovechamiento para el tratamiento asistido en terapias por TEPT.

Breves aspectos de los psiquedélicos y el entramado institucional mexicano

En México no existe una institución  que se haga cargo únicamente del control de las sustancias psicoactivas. Lo que entendemos como sistema de control de drogas en México es un entramado complejo de normas, programas y legislaciones, que oscilan entre el control de la oferta mediante la seguridad –donde se puede incluir la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina Armada de México, la Procuraduría General de la República–, pasando al control de la demanda y tratamiento por la salud pública: Secretaría de Salud, la Comisión Nacional contra las Adicciones, Instituto Nacional de Psiquiatría, entre otros organismos locales. En este entramado también se incluyen las legislaciones como la Ley General de Salud, el Código Penal, y el Código Federal de Procedimientos Penales, que dictan las normas, penas y restricciones sobre el control de las sustancias donde el poder judicial se ve obligado a actuar. Sin embargo, existe una brecha entre la implementación de las normas y su cumplimiento.

En esta lógica, ejemplos como la Ley General de Salud -que data de 1984 y cuyo antecedente directo son los códigos sanitarios- son concebidos como híbridos del sistema pues comprenden elementos de las legislaciones internacionales como son las listas de sustancias prohibidas incluidas en los convenios internacionales, así como disposiciones locales con respecto a control sanitario. Es por eso que se deben aplicar medidas excepcionales. En México la MDMA y el LSD se penalizan en los artículos de la Ley General de Salud[xi] concernientes a las sustancias psicotrópicas comenzando por el artículo 245 el cual prohíbe su formula química, por su parte el artículo 247 prohíbe todo acto respecto a las dos sustancias como lo son la prescripción, investigación científica, incluso su almacenamiento y producción; sin embargo y de manera paradójica, los artículos 249 y subsecuentes dan pauta para su aprovechamiento en la investigación científica con las debidas acreditaciones de salubridad, estipulados en los artículos 251 y 252. Por su parte, el artículo 479 indica la cantidad de posesión descriminalizada para consumo personal inmediato pero no para su aprovechamiento terapéutico, por lo que acceder a sustancias puras con grado farmacéutico o solicitar permisos para fabricarlas o importarlas es arriesgado y casi imposible.

Psiquedélicos e innovación legislativa en la terapéutica

En el actual contexto donde las autoridades sanitarias se han flexibilizado mediante la incidencia y el cabildeo para permitir la importación de CBD[xii] a partir de una resolución de un juez de distrito con fines medicinales, y con el ya conocido amparo otorgado a SMART[xiii] donde el máximo tribunal constitucional de México “ha determinado que la prohibición absoluta para el autoconsumo de la marihuana es inconstitucional”, es que propongo una estrategia para la utilización de recursos similares para impulsar el aprovechamiento de algunas sustancias psicoactivas con alto potencial terapéutico y que actualmente se encuentran bloqueadas por las normas vigentes. En México la vigente Ley General de Salud y Código Federal de Procedimientos Penales así como el Código Penal prohíben todo acto consustancial al consumo de LSD y MDMA, aunque en apariencia el consumo no esté penado. De esta manera la investigación científica y su uso en la terapéutica se ven obstruidos para su aprovechamiento por las prohibiciones estipuladas dentro de las legislaciones. Es por ello que su necesaria revisión y reforma son de gran importancia.

Muestra de lo anterior encontramos en el estudio Medición del trastorno por estrés postraumático de (TEPT) en universitarios mexicanos[xiv] realizado por el Instituto Nacional de Psiquiatría se señala que un alto número de jóvenes viven en tensión por conflictos con el crimen organizado. En México el aprovechamiento de la terapéutica asistida con LSD y MDMA podría ayudar a dichas victimas así como otras causas del TEPT con una alta prevalencia en el país como lo son: la trata, el secuestro y la violación. Actualmente la percepción y reconocimiento del uso legítimo[xv] de la MDMA[xvi] se deben a la enorme cantidad de reportajes –más de 500 el último año–, así como la publicación de artículos científicos y menciones de los experimentos que la  Multidisciplinary Assosciation for Psiquedelic Studies[xvii] ha realizado desde la mitad de los años 80 del siglo pasado y los cuales vislumbran que para el año 2021 la terapia psiquedélica estará normalizada en la Unión Americana.

El principal reto del entramado de la política de drogas mexicana es incluir medidas innovadoras.[xviii] México tiene que seguir siendo un referente de transformación[xix] a nivel regional y debe pacificar los retos estructurales impuestos por las instituciones de salud, seguridad y justicia, pues si bien la serie de leyes, reglamentos y normatividades propugnan e incluyen las formas en que el Estado debe actuar frente al uso y control de sustancias psicoactivas, en la práctica solo se rigen por una sola concepción: la prohibición generalizada. Aquí se propone una reforma a las políticas de drogas donde se contemple la despenalización efectiva para el aprovechamiento científico y médico de la MDMA y el LSD pues el aprovechamiento de la primera sustancia ya se encuentra aprobada por la FDA[xx] en la Unión Americana. Está en manos de la comunidad científica y organismos de la sociedad civil establecer lazos y aceitar el engranaje de las instituciones públicas para dar un viraje con enfoque en la salud pública hacia un aprovechamiento de los potenciales terapéuticos de los psiquedélicos, manteniendo estrictas restricciones y bajo los más altos estándares. En un ambiente de regulaciones benéficas las cuales cada día son más observables en el horizonte.

* Héctor Joel Anaya es activista y académico interesado por la historia, la cultura y las políticas de drogas. Actualmente es director de la organización Estudiantes por una Política Sensata de Drogas, México. EPSD.

Referencias:

[i] AMERICAN PSYCHIATRIC ASSOCIATION (APA), 2000, Trastorno por estrés postraumático en Diagnostic of Mental Disorders DSM -IV-. Barcelona: Masson. p 434-440.

[ii]MERCADO, Edith, Rosas Luis E., 2014, Acceso a medicamentos huérfanos en la SCJN una decisión trascendental.

[iii] DÍAZ, José Luis, 2014, Salvia Divinorum: enigma psicofarmacológico y resquicio mente-cuerpo, en Revista Salud Mental, Vol, 37 , No.3, Mayo-junio, México, Instituto Nacional de Psiquiatría , p 183.

[iv] HOFMANN, Albert, 1980, LSD My problem child, Estados Unidos, McGraw Hill Book Company, p 102.

[v] HOFMANN, Albert, 1991, LSD: cómo descubrí el ácido y qué pasó después en el mundo, Gedisa Barcelona, España, p 11.

[vi]WEBER, Bruce, 2014, Alexander Shulgin, Psychedelica Researcher Dies at 88, en New york Times versión online.

[vii] SCHOLTEN, Hernán S. E., 2011, Los usos de los alucinógenos en psicoterapia argentina 1955-1965 en Historia de la Psicología, Cát. I, Facultad de Psicología, UBA. “Programa de Estudios Históricos de la Psicología en la Argentina”, Instituto de Investigaciones, Facultad de Psicología, UBA. Proyecto UBACyT P088. Consultado en Bia Labate.net

[viii] LSD Deaths en EROWID online.

[ix]KRUPEY G.J, 1995, The High and the Mighty: JFK, MPM, LSD and the CIAconsultado en EROWID blog

[x] LEARY Timothy, METZNER Ralph, ALPERT Richard, The Psychedelic Experience, 2003, Citadel Underground, Estados Unidos, p 19.

[xi] Título Tercero al Octavo de la Ley General de Salud en sito drogasmexico.org versión publicada en Diario Oficial de la Federación 7 junio de 2011.

[xii] Grace Elizalde es la primera paciente mexicana beneficiada con la importación de CBD.

[xiii] Smart Club es el primer club cannábico en México autorizado para cultivar.

[xiv] MENDOZA Mojica Sheila Adriana et. al: 2013 Medición del trastorno por estrés postraumático de (TEPT) en universitarios mexicanos, Vol. 36, No. 6, noviembre-diciembre, México, Instituto Nacional de Psiquiatría.

[xv] MC MILLAN, KELLY, 2015, Is Ecstasy the key to treating women with PSTD?, Revista Marie Claire, Estados Unidos verión on line.

[xvi] BURGE, Brad, 2015, Las ciencias y la medicina psicodélica del siglo XXI, Conferencia Magistral Congreso Drogas, Política y Cultura: Perspectivas Brasil-México 5 y 6 de octubre del 2015, CIESAS Occidente, Guadalajara, Jalisco. México en Consultado en Blog Drogas-México Brasil.

[xvii] La asociación Multidisciplinary Association for Psychedelic Studies ha invertido cerca de 23 millones de dólares en investigación y promoción de la terapia psiquedélica.

[xviii]LOPEZ Portillo Ernesto, 2015, Drogas y Reducción de riesgos y daños un posible salto al futuro en la CDMX, en Animal Político Online.

[xix]México Protagonista en la Comisión de Estupefacientes de 2014 en blog CUPIHD.

[xx] Protocolo aprobado por la Food and Drug Administration FDA en 2002 para el aprovechamiento científico de la MDMA.

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